sábado, 21 de diciembre de 2019

SEPIA



Reuniones familiares
los paseos al río
un viaje donde los abuelos
el primo gordo,
la cena copiosa
a la luz de las velas,
el auto nuevo
la sonrisa sin aspavientos
los hermanos uniformados
en el primer día de escuela,
todos los recuerdos
registrados en el sepia de sus vidas
fueron llenando álbumes
que dormitaban en el fondo de viejos baúles
hasta que en la adolescencia
el primo gordo los encontraba
para deshacerse de las pruebas de su gula
y una a una las fotografías se esfumaban
y quedaban los espacios en blanco en el álbum
pero no en la memoria,
entonces alrededor de una taza de chocolate negro
se desempolvaban los recuerdos
y ocurrían mágicas tertulias.



viernes, 20 de diciembre de 2019

NO MÁS


A este silencio siniestro
le urgen palabras decididas
no vocablos mendaces
que propagan crudezas
envueltas en confites
proclives al engaño.

A este silencio homicida
le apremian voces resueltas
no sentencias indulgentes
cómplices de latrocinios
ni frases de cajón
acalladas ante el primer latón.
A este silencio de muerte
le falta tu voz y mi voz.

No más cantos mutilados
no más los labios sellados
si no es por el beso ardiente
que se espera con ansia 
al cruzar el umbral.


domingo, 15 de diciembre de 2019

CHILE



Un nudo ahogaba sus amaneceres
enjugaba hilos de sangre
con lágrimas de impotencia
mientras las palabras se le atragantaban
en una rabia sorda.

No masculló de dolor
por los puños destrozados contra la pared
mascullaba de dolor por sus padres,
cómo duele la injusticia se decía
cómo duele el hambre de los viejos
cómo la casa que se apropió el banquero
la sevicia del gendarme
y los chicos de la calle sin abrigo.

Fue por treinta pesos
treinta pesos de un boleto,
titularon los diarios oficiales
una vez encendida la hoguera libertaria.

Más no fueron los treinta del boleto
fueron tres décadas
treinta años de silencios rumiados
treinta años de coraje reprimido
de sueños miserables
de promesas burladas
fueron décadas de saqueos
que los Chicagos Boys
infamemente orquestaron.
Y Chile en fiebre ardió.





21N



Dijeron que éramos una generación perdida
Rotularon nuestros pensamientos, 
Y cientos de veces nos gritaron
Que sólo éramos héroes de papel 

En la plaza
Los escuadrones
Irrumpen, 
Buscan imponer el orden,

Hoy la plaza no está vacía,
Está atestada de obreros
Atestada de campesinos, mujeres, de jóvenes
Atestada de pueblo.
Se escuchan voces destempladas
Notas que desgarran el silencio de la tarde
Unos cantan por la vida
Otros con lamentos viscerales,
Denuncian la ignominia.

Hoy vi la plaza colmarse de rebeldía.







lunes, 19 de agosto de 2019

IPSO FACTO




En el recuerdo sus rasgos permanecían intactos
Como intacto seguía siendo el amor que le profesaba
Aún después de tanto abandono.

Los dos compartían los rasgos de la madre,
De ojos grandes y pómulos prominentes,
Imágenes que volvían en sus sueños
Sin los estragos del paso del tiempo,
Y así lo hubiera seguido recordando siempre
Si una fotografía 
Del hermano ausente
No hubiese caído en sus manos por azar
Notificándole cuan cruel
Puede llegar a ser el paso de los años
Destiñendo ipso facto los recuerdos y el sentimiento.




GERIÁTRICO




Como un perfecto desconocido
Que no registra abolengos
Un día con falsedades
Ingresan a José en el albergue,
El ancho mundo de sus años mozos
Se reduce a un calabozo
Donde arrastra los recuerdos
En la agonía de su soledad.

Ni los músculos de acero
Ni la palabra recia
Sobreviven al abandono.

Irrumpe esperanzador el domingo
Y el anciano se engalana
Mientras las horas navegan
Entre nostalgias y sopores.

La mirada siempre extraviada del abuelo
Se clava en el picaporte
Su corazón maltrecho le anuncia
que hoy tampoco acudirá a la cita
La niña de sus amores.


NOSTALGIA




Se hicieron viejos los caminos polvorientos
Viejos los clásicos balcones
Viejos los pedruscos de la catedral
Viejos los troncos de las ceibas gigantescas
Y viejos los padres
El día que los hijos partieron
Con sueños de fortuna y grandeza.

Buscando sus ancestros
Retornan ya mayores
Acuden al llamado
De la sangre 
Una cita con el Fonce dijeron
Con los cerros sin escarbar
Con las calles empedradas
Y el calor de la barriada.

Regresaban
Al pueblo detenido en la memoria. 
Se abren paso
Entre un enjambre de potros de acero
Se ahogan con el ensordecedor chillido
De cientos de bocinas
Y los gritos exaltados
Del mísero rebusque,
Se escabullen de la alegre prostituta
Evaden sin éxito los abrazos metálicos
Del reputado ladrón de cuello blanco,
Reprueban los  sermones de un cura pederasta
Idolatrado por beatas.

El pueblo de sus nostalgias  
El que añoraron suspendido en el tiempo
Era presa de los mismos apremios
De la ciudad que atrás dejaban.